{"id":9686,"date":"2026-03-26T07:13:41","date_gmt":"2026-03-26T13:13:41","guid":{"rendered":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/?p=9686"},"modified":"2026-03-26T12:20:08","modified_gmt":"2026-03-26T18:20:08","slug":"una-lucha-que-no-debia-ser-lucha-la-historia-de-nino-contra-la-maquinaria-institucional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/una-lucha-que-no-debia-ser-lucha-la-historia-de-nino-contra-la-maquinaria-institucional\/","title":{"rendered":"Una lucha que no deb\u00eda ser lucha: la historia de Nino contra la maquinaria institucional"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\u2728 <strong>Una lucha que no deb\u00eda ser lucha: la historia de Nino contra la maquinaria institucional<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p><em>Una cr\u00f3nica de resistencia, puertas cerradas y persistencia frente al aparato administrativo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\ud83d\udd4a\ufe0f <strong>Introducci\u00f3n: Cuando el Estado se vuelve laberinto<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Hay historias que nacen en un instante y otras que se construyen lentamente, capa por capa, como si cada a\u00f1o a\u00f1adiera otro obst\u00e1culo que vencer.<br>La historia de Nino es una de estas \u00faltimas: una cadena interminable de puertas que se cierran, de tr\u00e1mites que se detienen, de omisiones que se acumulan. Una historia en la que una sola persona \u2014encerrada entre muros y rejas\u2014 tiene que desafiar el peso entero de un sistema que no est\u00e1 dise\u00f1ado para escucharla.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta no es solo una historia de obstaculizaci\u00f3n. Tambi\u00e9n es el relato de una dignidad que se niega a extinguirse y de una lucha jur\u00eddica que, aunque \u00e1spera, ha logrado encender peque\u00f1as luces en medio de la oscuridad.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83e\uddf1 <strong>I. Los or\u00edgenes de la resistencia<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u2696\ufe0f Una condena que marc\u00f3 toda una vida<\/h2>\n\n\n\n<p>Todo comienza con una sentencia que cambi\u00f3 la existencia de Nino de manera irreversible. Ese fallo inicial se convirti\u00f3 en el punto de partida de una traves\u00eda compleja, porque desde entonces cada acto procesal, cada solicitud, cada intento de aclaraci\u00f3n o reparaci\u00f3n ha tenido que efectuarse desde dentro de un centro penitenciario, con recursos extremadamente limitados.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero aun desde esa condici\u00f3n adversa, Nino no dej\u00f3 de insistir en buscar justicia. Su primer gran paso fue denunciar penalmente a quienes intervinieron en su proceso.<br>En 2013 present\u00f3 una denuncia por prevaricaci\u00f3n contra el juez, los magistrados y el agente del Ministerio P\u00fablico que hab\u00edan participado en su condena.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa denuncia qued\u00f3 congelada durante a\u00f1os hasta que, finalmente, la autoridad decidi\u00f3 no ejercer acci\u00f3n penal, alegando prescripci\u00f3n. Lo que pudo haber sido una revisi\u00f3n profunda del caso se desvaneci\u00f3 entre tecnicismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese primer cierre oblig\u00f3 a Nino a tomar un camino m\u00e1s largo: el de la responsabilidad patrimonial.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83d\udee4\ufe0f <strong>II. El nacimiento de una nueva batalla: la reclamaci\u00f3n patrimonial<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\ud83d\udcc4 La decisi\u00f3n de reclamar justicia por otra v\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de que su denuncia penal fuera desechada, Nino recurri\u00f3 a otro mecanismo: la reclamaci\u00f3n patrimonial del Estado. Esta acci\u00f3n no buscaba ya sancionar a servidores p\u00fablicos, sino <strong>reparar los da\u00f1os sufridos por decisiones administrativas injustas<\/strong>, da\u00f1os que hab\u00edan quedado plenamente acreditados en la resoluci\u00f3n que declar\u00f3 improcedente su denuncia penal y en la cadena de decisiones que sigui\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>La reclamaci\u00f3n patrimonial fue presentada a inicios de 2021.<br>Ten\u00eda como prop\u00f3sito que el Estado reconociera la afectaci\u00f3n sufrida y que se hiciera responsable por los da\u00f1os derivados de decisiones deficientes, tard\u00edas o injustificadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, lejos de atender la solicitud con el rigor y sensibilidad que ameritaba, la autoridad administrativa decidi\u00f3 <strong>desechar la reclamaci\u00f3n por \u201cnotoriamente improcedente\u201d<\/strong>, calificativo que no solo cerraba la puerta, sino que parec\u00eda hacerlo con un juicio anticipado y sin an\u00e1lisis de fondo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si algo caracteriza la lucha de Nino es que cada obst\u00e1culo se convierte en un nuevo punto de partida.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83e\udded <strong>III. El camino hacia los tribunales administrativos<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u2694\ufe0f La impugnaci\u00f3n y la primera victoria<\/h2>\n\n\n\n<p>Nino impugn\u00f3 el desechamiento ante el Tribunal de Justicia Administrativa. Ah\u00ed, por primera vez en mucho tiempo, una autoridad analiz\u00f3 con seriedad lo ocurrido y concluy\u00f3 que la reclamaci\u00f3n s\u00ed deb\u00eda admitirse y estudiarse a fondo.<\/p>\n\n\n\n<p>La autoridad jurisdiccional orden\u00f3 que la reclamaci\u00f3n patrimonial deb\u00eda sostenerse y tramitarse. Fue un peque\u00f1o triunfo, pero important\u00edsimo, porque colocaba de nuevo la posibilidad de reparaci\u00f3n sobre la mesa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\ud83d\udd73\ufe0f La revocaci\u00f3n inesperada<\/h2>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la alegr\u00eda fue ef\u00edmera.<br>La autoridad recurrida llev\u00f3 el caso a una instancia superior, y ah\u00ed \u2014sin realizar un an\u00e1lisis profundo de la problem\u00e1tica humana y jur\u00eddica\u2014 el criterio se revirti\u00f3. El tribunal de alzada confirm\u00f3 el desechamiento original, invalidando lo que hab\u00eda sido una sentencia favorable para Nino.<\/p>\n\n\n\n<p>Para una persona libre, este retroceso ser\u00eda desgastante; para alguien en reclusi\u00f3n, se convierte en una monta\u00f1a casi infranqueable. Y aun as\u00ed, Nino no se detuvo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83c\udf29\ufe0f <strong>IV. La lucha constitucional: el amparo como refugio<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\ud83d\udcdd El amparo directo que lo cambi\u00f3 todo<\/h2>\n\n\n\n<p>Frente a la decisi\u00f3n adversa, Nino promovi\u00f3 un amparo directo. Este recurso se convirti\u00f3 en un punto de quiebre. El Tribunal Colegiado \u2014ahora s\u00ed, con una perspectiva m\u00e1s amplia\u2014 reconoci\u00f3 que:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>la an\u00e1lisis previo hab\u00eda sido incorrecto,<\/li>\n\n\n\n<li>la reclamaci\u00f3n patrimonial s\u00ed deb\u00eda admitirse,<\/li>\n\n\n\n<li>y las autoridades estaban obligadas a sustanciar el procedimiento conforme a la ley.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>La justicia federal orden\u00f3 reencauzar todo el tr\u00e1mite. Por primera vez desde que hab\u00eda iniciado su lucha patrimonial, las reglas parec\u00edan alinearse a su favor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u26d3\ufe0f Pero la realidad administrativa no sigui\u00f3 la sentencia<\/h2>\n\n\n\n<p>Aunque el Tribunal Colegiado concedi\u00f3 el amparo, la autoridad administrativa no actu\u00f3 con la premura ni la seriedad que la situaci\u00f3n requer\u00eda. Tard\u00f3 casi un a\u00f1o en emitir una nueva determinaci\u00f3n, y cuando lo hizo, no avanz\u00f3 hacia la resoluci\u00f3n de fondo, sino hacia un requerimiento de prevenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En julio de 2024, mientras el tiempo segu\u00eda corriendo en su contra, le fue notificado un nuevo obst\u00e1culo: una prevenci\u00f3n para allegar pruebas, en la que se le exig\u00eda aportar documentos que, como persona privada de la libertad, <strong>no pod\u00eda reunir sin ayuda directa de la autoridad<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Lejos de simplificar el acceso a la justicia, esa prevenci\u00f3n reabr\u00eda la puerta a la misma indefensi\u00f3n que hab\u00eda intentado corregir la justicia federal.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83d\udd25 <strong>V. El punto de quiebre: cuando la autoridad vuelve a fallar<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\ud83d\udd52 La omisi\u00f3n del plazo legal<\/h2>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de m\u00faltiples retrasos, prevenciones y dilaciones, la autoridad responsable finalmente reactiv\u00f3 el procedimiento. Pero lo hizo de manera incompleta. Uno de los momentos m\u00e1s cr\u00edticos ocurri\u00f3 cuando la autoridad deb\u00eda emitir una resoluci\u00f3n dentro de un plazo legal espec\u00edfico.<br>Ese plazo no se cumpli\u00f3. La autoridad <strong>no resolvi\u00f3 dentro del tiempo establecido<\/strong>, a pesar de que se trataba de un mandato legal claro.<\/p>\n\n\n\n<p>Para una persona privada de la libertad, un retraso as\u00ed no es un simple retraso: es una vulneraci\u00f3n directa a su derecho a una decisi\u00f3n expedita, a continuar un procedimiento que ya estaba suficientemente estancado y, sobre todo, un nuevo recordatorio de que la justicia administrativa no siempre se mueve con imparcialidad ni diligencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed Nino hizo algo que pocas personas en su situaci\u00f3n lograr\u00edan: denunci\u00f3 administrativamente a la persona funcionaria responsable.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83d\udea8 <strong>VI. La denuncia administrativa: una oportunidad para corregir\u2026 desperdiciada<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\ud83d\uded1 El archivo prematuro<\/h2>\n\n\n\n<p>La denuncia de Nino fue recibida por el \u00d3rgano Interno de Control. Sin embargo, tiempo despu\u00e9s, la autoridad emiti\u00f3 un oficio en el que simplemente concluy\u00f3 que no hab\u00eda elementos para considerar que exist\u00eda falta administrativa. No dio explicaciones profundas. No detall\u00f3 el an\u00e1lisis. No fundament\u00f3 por qu\u00e9 la dilaci\u00f3n no constitu\u00eda una omisi\u00f3n relevante.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Nino \u2014y para cualquier persona observadora\u2014 resultaba evidente:<br><strong>el OIC no investig\u00f3, no analiz\u00f3 y no tom\u00f3 en cuenta su condici\u00f3n de persona privada de la libertad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Este archivo no solo cerraba la puerta a revisar la conducta de la autoridad denunciada, sino que tambi\u00e9n colocaba sobre Nino una carga excesiva: la de impugnar nuevamente lo que el propio sistema hab\u00eda decidido no estudiar.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83c\udf31 <strong>VII. El segundo viento: el amparo contra el archivo<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u2696\ufe0f La correcci\u00f3n de un est\u00e1ndar injusto<\/h2>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s, Nino acudi\u00f3 al amparo. Y una vez m\u00e1s, la justicia federal reconoci\u00f3 que la autoridad administrativa hab\u00eda actuado indebidamente. La sentencia del Tribunal Colegiado fue contundente:<br>el OIC <strong>viol\u00f3 su derecho a la seguridad jur\u00eddica<\/strong>, al <strong>no informarle los motivos y fundamentos del archivo<\/strong>, al <strong>no indicarle el recurso procedente<\/strong>, y al <strong>no entregarle el expediente para poder impugnar<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La sentencia orden\u00f3, entre otras cosas:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>una <strong>notificaci\u00f3n personal<\/strong>,<\/li>\n\n\n\n<li>un acuerdo <strong>fundado y motivado<\/strong>,<\/li>\n\n\n\n<li>informaci\u00f3n clara sobre <strong>medios de impugnaci\u00f3n<\/strong>,<\/li>\n\n\n\n<li>y la <strong>entrega completa del expediente administrativo<\/strong>.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Era un reconocimiento expl\u00edcito de que la actuaci\u00f3n del OIC hab\u00eda dejado a Nino en absoluta indefensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83c\udf04 <strong>VIII. La dimensi\u00f3n humana de una lucha prolongada<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p>Hablar de esta trayectoria solo en t\u00e9rminos jur\u00eddicos ser\u00eda injusto.<br>Cada silencio de una autoridad, cada retraso, cada prevenci\u00f3n imposible de cumplir tiene un costo humano profundo. Para una persona privada de la libertad:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>no existe posibilidad de acudir f\u00edsicamente a una oficina,<\/li>\n\n\n\n<li>no puede simplemente solicitar copias,<\/li>\n\n\n\n<li>no puede reunir pruebas con facilidad,<\/li>\n\n\n\n<li>no puede acudir a notificaciones en ventanilla,<\/li>\n\n\n\n<li>no puede exigir datos directamente a las autoridades.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Y aun as\u00ed, el sistema trat\u00f3 cada una de sus solicitudes como si se tratara de una persona en libertad plena, con conocimiento t\u00e9cnico y acceso inmediato a todos los recursos administrativos. Ese trato desconoce completamente la realidad carcelaria y convierte cualquier tr\u00e1mite en un calvario burocr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83c\udf0a <strong>IX. Persistir cuando todo te empuja a rendirte<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p>Lo extraordinario del caso no es \u00fanicamente la cadena de decisiones err\u00f3neas o dilaciones injustificadas, sino que, pese a ellas, <strong>Nino nunca solt\u00f3 el proceso<\/strong>. En cada rev\u00e9s:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>interpuso el recurso adecuado,<\/li>\n\n\n\n<li>busc\u00f3 la v\u00eda que le correspond\u00eda,<\/li>\n\n\n\n<li>present\u00f3 escritos oportunamente,<\/li>\n\n\n\n<li>acudi\u00f3 a instancias de revisi\u00f3n,<\/li>\n\n\n\n<li>y sostuvo un litigio que ser\u00eda agotador incluso para un despacho jur\u00eddico profesional.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Esa persistencia es lo que ha permitido que, a lo largo de los a\u00f1os, la justicia federal vaya corrigiendo poco a poco cada una de las fallas administrativas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83c\udf1f <strong>X. El significado m\u00e1s profundo de esta lucha<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p>Lo que Nino ha logrado \u2014y sigue logrando\u2014 no es menor:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Ha obligado al aparato institucional a corregir omisiones.<\/li>\n\n\n\n<li>Ha demostrado que el acceso a la justicia no debe depender del lugar en el que una persona se encuentre f\u00edsicamente.<\/li>\n\n\n\n<li>Ha evidenciado que las garant\u00edas procesales aplican tambi\u00e9n dentro de los muros de una prisi\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Ha dejado constancia de que una persona sin poder, sin dinero, sin libertad, puede forzar al Estado a actuar conforme a la ley.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Esta lucha muestra que la justicia administrativa en M\u00e9xico <strong>no siempre falla porque las leyes sean deficientes<\/strong>, sino porque la voluntad institucional para aplicarlas correctamente a veces desaparece bajo expedientes, cargas de trabajo y decisiones autom\u00e1ticas. Nino ha logrado algo que parece simple pero es gigantesco: ha obligado al sistema a mirarlo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83c\udf05 <strong>XI. La lucha que contin\u00faa<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p>Aunque el Tribunal Colegiado corrigi\u00f3 la actuaci\u00f3n del OIC, el camino no ha terminado. A\u00fan falta:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>que se emita una nueva notificaci\u00f3n,<\/li>\n\n\n\n<li>que se entregue el expediente completo,<\/li>\n\n\n\n<li>que se abra la puerta a una impugnaci\u00f3n efectiva,<\/li>\n\n\n\n<li>que finalmente se analice el fondo de la responsabilidad patrimonial.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Pero incluso si ese an\u00e1lisis tarda, lo que ya existe es invaluable: un reconocimiento jur\u00eddico de que las violaciones procesales no pueden quedar ocultas bajo archivos sumarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Nino sigue en la lucha, y aunque la justicia llegue tarde, <strong>llega<\/strong>. Y cuando llega, reabre el camino que tantos intentos institucionales han intentado cerrar.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\ud83c\udf3b <strong>Cierre: La historia de un hombre que desafi\u00f3 la inercia<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p>Esta historia es, en esencia, un testimonio de resistencia. De una persona que, desde su situaci\u00f3n, logr\u00f3 cuestionar el actuar de funcionarios p\u00fablicos, mover expedientes que parec\u00edan enterrados, y conseguir que la autoridad m\u00e1s alta en materia administrativa reconociera las fallas cometidas en su perjuicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la prueba de que incluso los mecanismos m\u00e1s opacos pueden iluminarse cuando alguien se niega a desaparecer en el silencio del sistema. La lucha de Nino no es solo suya: es la de todas las personas que han enfrentado una maquinaria institucional indolente.<br>Es el recordatorio de que la justicia no siempre es autom\u00e1tica, pero s\u00ed puede ser alcanzada con perseverancia. Y sobre todo, es la evidencia de algo que a veces se olvida: <strong>las personas privadas de libertad tambi\u00e9n tienen derechos, tambi\u00e9n merecen ser escuchadas y tambi\u00e9n pueden cambiar al Estado que las rodea.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2728 Una lucha que no deb\u00eda ser lucha: la historia de Nino contra la maquinaria institucional Una cr\u00f3nica de resistencia, puertas cerradas y persistencia frente al aparato administrativo. \ud83d\udd4a\ufe0f Introducci\u00f3n: Cuando el Estado se vuelve laberinto Hay historias que nacen en un instante y otras que se construyen lentamente, capa por capa, como si cada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9688,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-9686","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-logros"],"jetpack_featured_media_url":"\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/Una-lucha-que-no-debia-ser-lucha.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/ph9XnC-2we","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9686"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9686\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9688"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vindikaio.org\/mx\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}